martes, 3 de febrero de 2015

JUNIPERUS SABINA

Y después de tanto pino, aquí os dejo una de sabinas.

Éste árbol es propiedad de un cliente, él lo recuperó y lo lleva cultivando como bonsai desde hace muchos años. Tiene una ramificación muy avanzada, fruto de un buen cultivo y de una buena técnica.
De todas maneras había llegado el momento de pulir cosas.
Necesitaba reordenar la ramificación para formar unas masas de verde bien definidas pero sin cambiar mucho su estructura, y con ese encargo lo recibí.

 Altura 40 cm
Éste era el aspecto del árbol cuando llego a mi taller.

A primera vista el árbol tiene muy buen aspecto y sólo con ordenar y podar bien la ramificación estaría bonito.
Pero tiene varios problemas: La primera rama de la derecha, que tendría que ser la rama principal del árbol, es demasiado pequeña y se necesitarán muchos años para que la rama adquiera el volumen y grosor necesarios para que haga bien la función de rama principal.
Aun así, cuando la rama adquiera el volumen ideal, la copa del árbol tendrá un volumen excesivo en relación al tamaño y grosor del tronco.
Eliminar esa rama sería otra opción, pero el problema está en que la rama superior, la segunda de la derecha, aunque tiene el volumen adecuado es demasiado alta.
Si dejamos de rama principal esta segunda rama la copa quedará muy pobre y el tronco demasiado despoblado.
Así que hay que buscar otra solución.

En una formación anterior se dobló la parte superior del tronco hacia abajo con el objetivo de reducir la altura del árbol.
En esa ocasión se dobló hasta que se desgajó buena parte del tronco y se consideró prudente no doblar más.

Ésta es la parte que se desgajó.

Creo que ahora, la solución para este árbol podría ser esa precisamente.
Continuar lo que en algún momento se empezó.
Si se consigue bajar lo suficiente la altura del árbol se podrá reducir mucho el tamaño de la copa y el tronco mostrará más grosor y más carácter.

Se lo propuse al dueño del árbol y me dio su permiso.
Empezamos con la operación.

                        

No es nada facil encontrar los puntos de anclaje adecuados para colocar, en primer lugar, el tensor que sujetará en tronco en su nueva posición y luego para el gato que nos permitirá doblarlo.
Una vez colocado todo se empieza a doblar poco a poco, observando a menudo de que manera dobla.
La madera seca se rompe y se desgaja, eso no es problema, pero se ha de vigilar que la rotura no afecte a la vena viva.
Saber hasta donde se puede llegar sólo se aprende con la práctica.


Tras doblar en tronco, podar ramas innecesarias y colocar en posición las ramas principales.
Ya va tomando forma.

Aquí se aprecia hasta donde llegó la antigua rotura y la nueva.

                               
                                  Antes                                                           Después


Juniperus sabina
Altura 30 cm
Árbol propiedad de Antonio Ponce Navarro.

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